jueves, abril 21, 2005
Las cosas de la vida
Aunque nunca me olvidé de su olor y de sus besos, cada vez me cuesta más retenerlos en mi memoria. Tal vez sea cierto que el tiempo cura todas las heridas, incluso aquellas que uno desea mantener para siempre. Esas que ayer te hicieron tanto daño, dolor que hoy ya no recuerdas.
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